El liderazgo es una cuestión de buenas costumbres.

Por José María Lopez

 Si escribes la palabra Liderazgo en Google te arrojará más de 40 millones de resultados. La encuentras en absolutamente todos lados. Hoy en día cada escuela  – desde el kindergarden hasta la universidad – promete formar a los “líderes del mañana”.

Si no somos muy exigentes con la definición, podemos decir que un líder es aquel que tiene seguidores. He ahí el primer problema; el seguir a una persona puede deberse a un sinnúmero de razones: puede ser amor, admiración o respeto por ejemplo, pero también puede ser por apego, idolatría, interés e incluso miedo. Hay tantas buenas como malas razones.

La novelista Virginia Woolf decía en una de sus frases que a las personas nos gusta sentir, no importa lo que sea. La encuentro muy interesante porque me explica la razón por la cual el liderazgo por manipulación es tan común; una persona nos puede seguir porque la hacemos enojar, frustrar o incluso sentirse inferior: puede no tener lógica, pero ¿acaso no todos tenemos en ocasiones la tendencia a aferrarnos a pensamientos y sentimientos que nos dañan?

Así, podemos conseguir seguidores por las razones correctas a través de la persuasión, pero también por las incorrectas a través de la manipulación.

Kurt Mortensen, en su “Pirámide de la Persuasión” nos ilustra sobre las consecuencias de los diferentes métodos que utilizamos para influir sobre otros. La manipulación ciertamente es muy rápida, puede ir desde chantaje emocional hasta uso de la fuerza. ¿Seguirías a alguien si te lo pide con una pistola en la mano? Probablemente sí, pero jamás te quedarías con esa persona. El efecto de las “razones incorrectas” es de muy corto plazo. Incluso si alguien te sigue por interés, lo hará hasta encontrarse un interés mayor.

Solo las “razones correctas” generan seguidores de largo plazo, porque crean emociones positivas. Sigues lealmente a quien demuestra interés por ti, a quien te apoya, te motiva y te muestra respeto, por lo que tus seguidores esperan lo mismo de ti.

¿Cuántas veces has puesto dos reuniones casi juntas a pesar de saber que vas a llegar tarde a una de ellas? ¿Cómo te has sentido cuando llegas a una reunión y te cancelan en el momento porque están “demasiado ocupados”? ¿Cómo te sientes cuando tu jefe no presta atención a algo que consideras importante? ¿Seguirías fielmente a alguien con esos hábitos?

Ser líder no es cuestión de técnicas ni de grandes estudios, es cuestión de buenos hábitos que crean a su vez buenas emociones. El Liderazgo emocional implica un profundo cambio en nuestra forma de ser, en nuestra forma de relacionarnos con los demás, en la forma de relacionarnos incluso con nosotros mismos.

El Coach José María Lopez es profesional Mindsonar certificado en 2015, puedes visitar su pagina web aquí

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